El candidato presidencial independiente Marco Enríquez-Ominami presentó hoy dos de las piezas centrales de su programa de gobierno: un plan nacional de empleo que generará 1.300.000 puestos de trabajo y la creación de un seguro catastrófico previsional para fortalecer la protección social de los trabajadores.
Ambas propuestas forman parte de una misma visión: reconstruir el Estado social y productivo, mediante una alianza estratégica entre lo público y lo privado, capaz de combinar inversión, innovación y justicia.
“Esto no son consignas. Son sectores, cifras y financiamiento. Es una alianza Estado–mercado. Nadie más lo está planteando”, enfatizó el candidato.
1.300.000 nuevos empleos: alianza Estado–mercado para reactivar Chile
El Plan Nacional de Empleo 2026–2030 presentado por Enríquez-Ominami en su plan económico se basa en cinco sectores estratégicos, definidos por el Estado para apalancar inversión privada y generar empleos sostenibles:
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Energías renovables y techos solares.
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Agua y saneamiento rural.
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Restauración ecológica y reforestación.
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Economía circular y reciclaje industrial.
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Movilidad sostenible y trenes regionales.
El candidato destacó uno de los proyectos emblemáticos del plan:
“Un tren que conecte Arica con Antofagasta y Calama. Ese proyecto lo vamos a impulsar con el sector privado, y solo ahí podríamos crear 350.000 empleos”.
La iniciativa busca duplicar la inversión pública productiva, elevar la inversión total a 25 puntos del PIB y alcanzar una tasa de crecimiento del 3–4% hacia 2027.
“No es solo trabajo: es crecimiento con propósito. Cada empleo creado tiene que servir a la transición energética, al agua, a la sostenibilidad. Ese es el nuevo pacto entre el Estado y el mercado”, explicó.
Un seguro catastrófico previsional: certezas en un sistema que dejó de funcionar
En materia previsional, Enríquez-Ominami anunció una medida inmediata: la creación del Seguro Catastrófico Previsional, diseñado para proteger a los trabajadores ante pérdidas severas de sus fondos o crisis del mercado financiero.
“Queremos que haya certeza previsional para ese 1.300.000 nuevos empleos y para todos los empleos en Chile. Las AFP son administradoras de falsas promesas, y eso no puede seguir”, afirmó.
El candidato insistió en que su gobierno terminará con el actual modelo de AFP, reemplazándolo por un sistema mixto solidario y de capitalización colectiva, administrado por un ente público autónomo, con participación de los trabajadores.
“Las otras dos candidaturas que van primeras quieren seguir amarradas al mismo modelo. Nosotros no. Nosotros vamos a cambiarlo. Las AFP fracasaron y Chile merece un sistema que garantice dignidad, no incertidumbre”.
Derechos humanos y responsabilidad política
Durante la presentación, Enríquez-Ominami también abordó el reciente anuncio del cierre de Punta Peuco, recordando que la política de derechos humanos debe ir más allá de los gestos simbólicos.
“Los violadores de derechos humanos que no han colaborado con la verdad merecen el trato más severo. Pero Chile no puede igualar hacia abajo. Las cárceles comunes hoy no rehabilitan. Se necesita un plan nacional de cárceles que rehabilite”, señaló.
Y agregó un diagnóstico político sobre el clima de negacionismo en el país:
“La derecha se desinhibió para decir crueldades porque el gobierno perdió el control del debate. Hay que recuperar el centro moral del país.”
Un nuevo contrato social para Chile
Con este plan, Marco Enríquez-Ominami busca conectar crecimiento económico con protección social, empleo con derechos, y memoria con futuro.
“No queremos un país bloqueado ni un Estado inmóvil. Queremos un Chile que produzca, que cuide y que avance. Eso solo se logra con empleo, justicia y verdad”.