Luego de ser absuelto en el caso SQM, el candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami anunció en Cooperativa una serie de propuestas de reforma al sistema judicial chileno, con el objetivo de garantizar mayor transparencia, control ciudadano y responsabilidad en el Ministerio Público.
“Es intolerable que la Fiscalía no tenga jefe. No puede seguir siendo una institución sin rendición de cuentas. Chile necesita una justicia moderna, responsable y controlada democráticamente”, señaló el candidato en entrevista con El Diario de Cooperativa.
Elegir fiscales por voto popular
Entre sus principales propuestas, Enríquez-Ominami planteó que los fiscales regionales sean elegidos por sufragio universal, de modo que la ciudadanía pueda evaluar directamente su gestión.
“Si los fiscales van a tener tanto poder, deben rendirle cuentas al pueblo. No puede haber más persecuciones arbitrarias ni fiscales que actúan con criterios políticos”, afirmó.
Según el abanderado, esta medida permitiría romper con la opacidad institucional y acercar la justicia a los ciudadanos, evitando que decisiones judiciales relevantes dependan exclusivamente de acuerdos entre élites políticas o administrativas.
Consejo de la Magistratura y nueva estructura judicial
Enríquez-Ominami también propuso la creación de un Consejo de la Magistratura que supervise los nombramientos de jueces y fiscales, promoviendo criterios de mérito, independencia y equidad.
Asimismo, planteó la necesidad de dotar al Ministerio Público de una estructura jerárquica clara, encabezada por un fiscal nacional con facultades reales para coordinar y fiscalizar la actuación de los fiscales regionales.
“La justicia chilena necesita conducción, no improvisación. Si el Ministerio Público va a tener tanto poder, debe tener también responsabilidad institucional”, subrayó.
Una reforma para evitar nuevas injusticias
El candidato explicó que estas propuestas nacen de su propia experiencia tras 11 años de investigación y dos juicios orales en los que fue absuelto de todos los cargos.
“Yo viví en carne propia los abusos del sistema. No puede volver a ocurrir que un ciudadano esté más de una década sometido a un proceso sin pruebas. Por eso, propongo una reforma profunda, para que nadie más viva lo que yo viví.”
Enríquez-Ominami advirtió que la falta de control político y ciudadano sobre la Fiscalía ha permitido “errores graves, parcialidades e incluso persecuciones selectivas”, lo que, a su juicio, “ha dañado la confianza en la justicia”.
“Nunca más un caso como este”
Finalmente, el abanderado señaló que su compromiso es impulsar estas reformas desde el primer día de su eventual gobierno:
“Nunca más un caso como este. Nunca más fiscales actuando como jueces ni procesos eternos sin pruebas. La justicia debe servir a la verdad, no a intereses políticos ni mediáticos.”
Con estas medidas, Marco Enríquez-Ominami busca fortalecer la independencia judicial, democratizar el sistema y garantizar que la verdad y la justicia sean pilares reales del Estado de Derecho en Chile.