Ante una multitud de vecinos y familias, el candidato presidencial independiente Marco Enríquez-Ominami presentó los ejes de su Plan Nacional de Vivienda y Urbanismo 2026–2030, una propuesta que busca enfrentar el déficit habitacional más grave en décadas y transformar la manera en que Chile planifica y construye sus ciudades.
plan de vivienda de Marco Enríquez-Ominami
“La vivienda es el punto de partida de toda política social. Sin casa no hay estabilidad, ni trabajo, ni comunidad. Por eso proponemos un Estado que vuelva a construir, no solo a subsidiar”, afirmó el candidato presidencial.
Un compromiso estructural: 750 mil viviendas al 2030
El plan —incluido en el Programa de Gobierno inscrito ante el Servel— propone construir 750.000 viviendas sociales y de integración social al 2030, priorizando las regiones con mayor déficit habitacional. Según el documento, la cifra equivale a una respuesta estructural frente a un déficit que podría superar los 850.000 hogares si no se actúa con decisión.
Entre las medidas destacadas se incluyen:
-
Diversificación habitacional: distintos tipos de viviendas para hogares unipersonales, monoparentales y adultos mayores.
-
Autoconstrucción asistida: apoyo técnico y financiero para familias que opten por construir con acompañamiento estatal.
-
Rehabilitación y regeneración de barrios: mejoramiento de viviendas existentes y revitalización de zonas deterioradas.
“Queremos barrios integrados, con acceso a servicios, transporte y espacios públicos. No más viviendas sin ciudad alrededor”, señaló Enríquez-Ominami.
Ciudades sustentables y de futuro
El programa plantea un nuevo modelo de desarrollo urbano, inspirado en el concepto de “ciudades de 15 minutos”, donde los ciudadanos puedan acceder a salud, educación y trabajo en un radio cercano.
También contempla:
-
Movilidad sostenible: más transporte público, ciclovías y zonas peatonales para reducir emisiones.
-
Programa Barrios Verdes: techos y muros vegetales, microbosques urbanos y plazas climáticas en comunas vulnerables.
“Las ciudades del futuro serán verdes, compactas y humanas. Queremos transformar el cemento en comunidad”, enfatizó.
Un Estado que lidera, no que observa
Para financiar este plan, el candidato propone una alianza público-privada con inversión estatal fuerte, apoyada por una reforma tributaria progresiva y un modelo de desarrollo sostenible.
“El déficit habitacional no se resuelve con buena voluntad. Se resuelve con inversión, planificación y decisión política. Chile necesita un Estado con músculo y cerebro, capaz de construir esperanza y futuro”, concluyó Enríquez-Ominami.