El candidato presidencial independiente Marco Enríquez-Ominami acusó un “desastre financiero” en la gestión económica del Gobierno y adelantó los principales lineamientos de su programa de seguridad, centrado en fortalecer las fronteras, la inteligencia y la ciberdefensa del país.
Durante el inicio formal de su campaña, Enríquez-Ominami advirtió que “las finanzas están peor de lo previsto”, asegurando que el Fondo de Estabilización cuenta hoy con menos de cuatro mil millones de dólares, cuando —según dijo— “debería tener cuarenta mil”.
“Las Fuerzas Armadas no tienen recursos para terminar el año. Es una irresponsabilidad de este Gobierno impulsar reformas militares sin financiamiento a pocos meses de irse”, sostuvo.
Déficit y crisis institucional
Desde su comando, el equipo económico del candidato detalló que el Ejército mantiene un déficit cercano a los 40 mil millones de pesos, de los cuales 16 mil millones corresponden a los costos del control fronterizo en el norte y de las operaciones en la macrozona sur.
“Las finanzas públicas están en crisis, y el Gobierno no está reaccionando con la seriedad que el momento exige”, añadieron.
Sistema Nacional de Inteligencia contra el Crimen Organizado
Como parte de su propuesta de seguridad, Enríquez-Ominami anunció la creación de un Sistema Nacional de Inteligencia contra el Crimen Organizado, que articulará el trabajo de las Fuerzas Armadas, Carabineros, la PDI y Gendarmería.
El objetivo, explicó, es mejorar la coordinación, análisis de información y respuesta frente a fenómenos criminales complejos, muchos de los cuales —advirtió— “se originan incluso dentro de los recintos penitenciarios”.
“No se trata solo de más policías, sino de más inteligencia. Chile necesita un sistema moderno que anticipe las amenazas y no que reaccione tarde”, señaló el comando.
Fronteras seguras y tecnología al servicio del Estado
Otro eje del plan apunta a fortalecer el control fronterizo, con especial énfasis en los 240 kilómetros más críticos del norte del país. La propuesta contempla el uso de biometría, drones y herramientas de inteligencia artificial para mejorar la vigilancia y la detección temprana de actividades ilegales.
“No podemos seguir viviendo de decreto en decreto. El control de fronteras debe ser una función regulada y permanente del Ejército”, afirmó Enríquez-Ominami.
Modernización y ciberdefensa hacia 2030
El programa también plantea una modernización integral de las Fuerzas Armadas, destinando el 10% del gasto militar al desarrollo de infraestructura tecnológica y digital como parte de una estrategia nacional de ciberseguridad y defensa hacia 2030.
“Chile necesita Fuerzas Armadas del siglo XXI, con capacidades tecnológicas y de ciberdefensa reales”, destacó el candidato.
Con este plan, Marco Enríquez-Ominami busca posicionar la seguridad y la modernización del Estado como pilares de su proyecto presidencial, combinando eficiencia institucional, inteligencia estratégica y soberanía territorial.