En su quinto intento presidencial, Marco Enríquez-Ominami reafirma que su independencia política es una ventaja para liderar los cambios que Chile necesita. Tras reunir las más de 35 mil firmas exigidas por el Servel, el candidato asegura que es la alternativa frente a “una izquierda incompetente” y “una derecha dura” que no representan a la mayoría.
En conversación con Radio Biobío, ME-O denunció la desigualdad de condiciones que enfrentan los independientes en la carrera presidencial: mientras los candidatos respaldados por partidos tendrán ocho debates antes de septiembre, él recién se enfrentará a José Antonio Kast en esa fecha, con tres meses de retraso en la campaña.
Defensor de una economía mixta, Marco propone fortalecer el rol del Estado sin debilitar el mercado, siguiendo modelos como Francia, Alemania y Estados Unidos. Asegura que su propuesta es de sentido común: “Kast quiere menos Estado y Jara quiere menos mercado; yo quiero más de ambos para que Chile crezca con justicia social”.
El candidato también planteó que, a diferencia de sus competidores, no carga con el desgaste de haber sido parte del gobierno actual, y se presenta como el único capaz de alcanzar grandes acuerdos para un nuevo ciclo político. “No tener partido me hace más libre y me permite conectar con la gente, lejos de las estructuras que ya no representan a los chilenos”, enfatizó.
Fuente: Biobio