El candidato presidencial independiente Marco Enríquez-Ominami sorprendió al llegar al debate de Canal 13 acompañado por André Heredia y Paula Díaz, dos representantes de la comunidad sorda que protagonizan su franja electoral.
El gesto, según su equipo, busca visibilizar a quienes históricamente han sido invisibles en los espacios políticos, reafirmando el sello de su candidatura: inclusión, diversidad y participación real.
Protagonistas que inspiran inclusión
André Heredia, actor de 40 años, activista y figura reconocida por su trabajo en producciones como Wokitoki, además de piezas audiovisuales accesibles para personas con discapacidad auditiva, liderará —de la mano de Enríquez-Ominami— iniciativas para eliminar barreras de acceso y promover los derechos de las personas sordas.
“Marco me invitó a ser parte de este proyecto porque entiende que la inclusión no es un discurso, es acción. Estamos aquí para construir un país donde todos podamos comunicarnos y ser escuchados”, señaló Heredia.
Junto a él estuvo Paula Díaz, exintegrante de Mekano y Miss 17, madre de dos hijas y hoy emprendedora. En la franja, Paula representa la fuerza y resiliencia de quienes viven la discapacidad desde la familia y el trabajo cotidiano.
“Esta ha sido una experiencia emocionante, distinta y necesaria. Marco es una persona admirable, comprometida con las causas justas. Espero que Chile lo apoye, porque por fin alguien nos está escuchando”, afirmó Díaz.
Un debate con inclusión en primera fila
El entorno del candidato explicó que la decisión de llegar al debate junto a los protagonistas de su franja no fue un gesto simbólico, sino una declaración política: dar rostro y voz a comunidades que habitualmente quedan fuera del debate presidencial.
“Ellos representan la verdadera diversidad de Chile: personas que trabajan, luchan y exigen igualdad de oportunidades. Este gesto refleja lo que creemos: que la política debe tener rostro humano”, señalaron desde el comando.
Enríquez-Ominami, quien ha destacado por incorporar lenguaje visual y subtítulos accesibles en su franja televisiva, aseguró que su compromiso con la inclusión “no termina en la pantalla, sino que empieza en la acción”.
Una candidatura con rostro ciudadano
Con esta aparición, Marco Enríquez-Ominami reafirma su propuesta de una campaña abierta a la participación ciudadana, donde las voces marginadas —por discapacidad, género o condición social— ocupen el centro de la conversación pública.
“Todos merecemos ser escuchados. La verdad es el cambio”, enfatizó el candidato al ingresar al set del debate.